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Excelencia en el trabajo, ¿para qué?

Excelencia en el trabajo, ¿para qué?

Como algunos compañeros, a causa de los exámenes, se están retrasando en el envío de artículos, he decidido  compartir con vosotros una reflexión que me ha estado rondando por la mañana de hoy.

A raíz de algún hecho sin importancia he empezado a pensar en los refuerzos sociales (motivos, razones...) que puede tener alguien hoy para buscar la excelencia  en nuestra sociedad. Me refiero, sobre todo, a hacer bien un trabajo. Y resulta que, pensando, pensando…, no se me han ocurrido apenas. Entendedme bien, no quiero decir que no los haya, tampoco que no debamos obrar bien. Simplemente,creo que nuestra sociedad ha llegado a una especie récord en lo que se refiere a la falta de estímulos sociales  y hoy especialmente(no sé si por los políticos, por los ciudadanos, o por la razón que sea) hay pocas motivaciones para que la gente obre de una manera constructiva en el ámbito social y, especialmente, laboral.

Empiezo, por no ir más lejos, por mi profesión. Hay un desánimo muy profundo en el sector de la educación. Esperamos medidas que atajen los problemas reales y se nos devuelven proclamas políticas. Se usa la educación como campo de confrontación por gente que ni sabe lo que es ni le importa. La conclusión: el desánimo, la falta de motivación. Cada vez  es más fácil ver a profesores que se limitan a “cumplir”, no se comprometen, no dan ese paso más allá necesario siempre para que las cosas salgan bien. Se trata de ese “mirar para otro lado”, de no comprometerse, de esperar a que llegue el final de curso sin problemas derivados de haberse tomado especialmente en serioel trabajo. Se trata de que si me comprometo más de la cuenta, puedo meterme en un lío. Y eso es cierto, naturalmente: si  un profesor llama la atención a un alumno porque está haciendo algo mal, pongamos, en un pasillo, siempre puede tener consecuencias: una mala contestación, una pérdida de nervios por algún lado... algo que puede acabar en complicación, sin duda. ¿Merece la pena arriesgarse? "¿Para qué- se oye a menudo- si los primeros en no cumplir son los políticos o los cargos que están más arriba, en lo que llamamos "Administración Educativa" ? Y todo acaba mirando para otro lado.

No sólo pasa en la educación. Hace un tiempo un policía me decía algo similar respecto a su trabajo: “hoy hay que poner el chip de nivel bajo”, es decir, que si ellos intervienen por su cuenta, si se toman más en serio su trabajo, pueden encontrarse con denuncias, con desamparo, con que a lo mejor hasta son ellos los sancionados. Por tanto, antes de dar un paso, que lo dé otro. Mientras no les obligue algo, procuran no actuar. No les censuro, claro está. Lo entiendo. Pero sí me pregunto cuánto aguantará el tejido social si todos acabamos haciendo eso. Esto se puede extender a médicos, jueces y otras profesiones fundamentales, de las que dependen muchas cuestiones importantes.

Quizá los que tengamos ya una edad madura no tengamos solución. Pero vosotros podéis vacunaros ya desde ahora para que nunca os falten motivos para seguir haciendo bien las cosas, a pesar de la que esté cayendo. Así que os pregunto:

¿Qué razones,o  qué motivos encuentras para que las personas hagamos bien nuestro trabajo (el de cada uno, incluido el vuestro, que ahora es estudiar), y no limitarnos a hacer las cosas de cualquier modo? ¿Tiene todavía sentido la frase “la satisfacción del trabajo bien hecho” o sólo lo tiene “si quieres algo, págame lo que vale?" .¿Es posible que una sociedad aguante mucho  si está desmoralizada y su s trabajadores y funcionarios no se interesan por hacer las cosas bien? Espero impaciente vuestras razones.

 

¿Cómo tratamos a los inmigrantes?

¿Cómo tratamos a los inmigrantes?

Inmigración es la entrada a un país de personas que nacieron o proceden de otro lugar. Podemos ver la inmigración desde varios puntos de vista: desde el país del que proceden y desde el país que los acoge. La situación es muy diferente desde ambos puntos de vista.

Una enorme gama de situaciones políticas y problemas se plantea por la casi siempre inevitable diferenciación cultural, económica y social, existente entre las poblaciones inmigrantes y las del país de recepción, e incluso entre los mismos inmigrantes cuando proceden de países y hasta de continentes distintos.

El principal problema que se plantea en la sociedad por la inmigración es la desconfianza en ellos. Esto se debe al mal comportamiento de algunos de ellos, y nosotros se lo adjudicamos a todos. ¿Es justo esto? Lo que está claro es que todos los inmigrantes que reciben los países, migran por la mala situación de su país. Sin embargo, algunos son los causantes de muchos conflictos en nuestra sociedad, como asesinatos, violaciones, tráfico de drogas… etc. ¿Deberíamos por esto generalizar, y por ellos rechazar a todos los inmigrantes? lo que mucha gente no piensa cuando rechaza a un inmigrante, es que ellos nos aportan más cultura, costumbres, conocimientos…etc.

Muchos de nosotros, rechazamos a un inmigrante, simplemente al conocer su procedencia, principalmente países del este de Europa, sudamericanos y africanos, cuando vienen personas como ingleses, americanos, italianos no nos importa tanto (y a veces ellos “son peores”). Pero la mayoría de ellos vienen por un futuro mejor, por ejemplo, para mantener a su familia, y por otras circunstancias que su país no le es posible ofrecer.

También deberíamos tener en cuenta que en un pasado no muy lejano, nosotros también fuimos inmigrares, muchos de nuestros bisabuelos tuvieron que migrar, y si alguna vez nosotros lo tuviéramos que hacerlo nos gustaría ser bien recibidos en el país a donde fuéramos.

(En la imagen, emigrantes españoles durante los años 60)

 

Alba Gómez Fernández

Pablo Martínez García

2ºBTO A

 

¿Felicidad a cambio de libertad?

¿Felicidad a cambio de libertad?

Es  curioso como algunos grupos políticos utilizan la guerra como forma de propaganda y como un medio para  conseguir un fin, que para ellos es ganar las elecciones sin importar las vidas que haya quedado en el camino , ya que para ellos el fin justifica los medios.

Todos sabemos que a finales de este mes son  las elecciones en Israel y por ello hace un mes que este país invadió la Franja de Gaza con la excusa de que Hamás  es un partido político  que incita al terrorismo y es peligroso para los palestinos y la humanidad.

Hamás es un partido político “radical” que intenta  defender  sus ideales, si dignidad y la de todos los palestinos , partido político  que en conclusión no se quiere  vender a los israelitas, aunque esto suponga el total exterminio de los palestinos.

En este mes de “guerilla” contra la franja Gaza ha habido mas de 1000 muertos, 50% mujeres y niños, y mas de 5000 heridos, 25% niños.

Y aquí viene la pregunta del millón: ¿Es lógico considerar a Hamás un peligro para los palestinos sabiendo que desde que se fundó este partido no ha habido una barbarie parecida a ésta?

Spinoza  defendía  el Panteísmo, así que si todos tenemos una pequeña parte de Dios en nosotros, “usémoslo” para hacer el bien, ¿O esto, conllevaría que todos quisiéramos que “nuestro Dios”, nos hiciera el bien a nosotros mismo independientemente de los demás? ¿Tiene Palestina que aceptar no ser libres para ser felices?  


Chaimae Koraichi; Maria del Mar Vilchez Torices; Vicente Sánchez Robles  2ºA

 

 

Te invito a un café

 “Aquel Jueves 11 de Marzo era la primera vez que me subía a ese tren, que cogía ese recorrido y que despertaba a esas horas... Cosas del trabajo.

Pero por casualidades de la vida, la noche del 10 de Marzo me quedé a dormir en casa de una buena amiga que vive en Alcalá, ya que ese día fue su cumpleaños. Tras una noche de fiesta me levanté temprano, demasiado para mi gusto, me despedí de Mónica como un buen huésped y me dirigí a la estación de tren de Alcalá.

La verdad es que mi mente se evadía de todo mientras leía en el Marca esa victoria del Real Madrid frente al Bayern. Apenas unos minutos después llegó el tren. A uno se le cerraban los ojos.

Poco antes de cerrar los ojos me fijé en las caras de la gente, al ser un trayecto no habitual para mi, mis compañeros de viaje me eran completos desconocidos. Esos anónimos son hoy para mi un motivo para ser mejor persona, para luchar por mis objetivos...
Recuerdo perfectamente aquella chica rubia que iba frente a mi, que me pidió el Marca: -Perdona, te importa dejármelo?- susurró con una sonrisa cómplice. Al final le dejé el periódico. La sonrisa angelical y ella contestaron: - ¿sales en Atocha? Yo dije que sí y ella contestó: En Atocha te lo dejo y te invito a un café. A lo que yo añadí: - Despiértame en Atocha

Cerré los ojos como quien no quiere la cosa, inconsciente de que desde ese momento mi vida no iba a ser la misma. ¿Pero qué podía pasar?. Cerré los ojos y cuando los abriese estaría en Atocha, tomando un café con una encantadora desconocida, y conociéndome a mi, entablando una amistad, apuntando los teléfonos, los emails... No sé. Estábamos al fondo del vagón maldito, frente a frente.

Un par de minutos después me quedé totalmente dormido y creo que esa fue la última vez que vi la luz. Desde entonces... tinieblas, borrascas, un segundo, un momento, cuatro malditas bombas y una panda de asesinos fueron mi despertador aquel día. No fue la voz de aquélla preciosa rubia la que me despertó...¡en serio! Lo que me hubiese gustado que me hubiese despertado. Fue el sonido del fanatismo, del mal, de la rabia, de la envidia. Fue la mente perversa de un grupo de locos la que me golpeó de por vida. Fue todo eso y no la voz de una mujer, su sonrisa, sus ojos verdes y esa frase "Te invito a un café".

A veces en la vida nos cruzamos con personas sin saber lo que pueden suponer para nosotros. No reparamos en ellas... ¡qué injusticia! Mi desgracia fue despertar ensangrentado, con la imagen del infierno delante. El resto de los viajeros fueron mi escudo, pero no el de aquella compañera que no podré olvidar. Ella fue mi último escudo y a ella le debo la vida, mi vida, mi esfuerzo y todo el cariño.

Tardé un minuto en reaccionar, que intenté salir contigo en brazos pero tanto mal te había matado. Parecías dormida, como 40 minutos antes. Aún así, aún sabiendo que ya no me podrías invitar nunca a ese café que aún me debes, quise sacarte y te saqué del vagón y te acompañé hasta que vinieron las asistencias. El odio te había matado y a mi me había herido para siempre. Te dejé con el Samur y me lancé al vagón para sacar gente. Me dolía la cabeza, los oídos, el brazo y el alma. Pero antes te devolví esa sonrisa, te di un beso, te recordé que me debes un café.

Apenas saqué dos o tres personas pero desfallecí. Y luego al hospital, vi a mi familia, amigos, compañeros de trabajo y juré saber cual era tu nombre. Hace 5 días salí del hospital. Hoy, 19 días después, sé que te llamabas... Eso me lo guardo para los dos. Pero sé mucho de ti tras ver un obituario en el periódico. Hoy te tengo como un ángel de la guarda y sé que mi primera hija cuando la tenga, y te juro que la tendré, llevará tu nombre en el DNI, como su padre lo lleva grabado en el corazón.”

 

¿Qué puede llevar a la gente a cometer los atentados?

¿No te da la impresión que al leer esta historia te das cuenta de cómo puede cambiar tu vida y la de los que te rodean en un solo instante?

¿Crees que el ser humano ayuda instintivamente a los que le rodean?

1º BT A; Ana Pérez, Ana García y Maria Piedad Sánchez

 

Si dicen que el futuro está en manos de la juventud…

Si dicen que el futuro está en manos de la juventud…

           A primera hora de la tarde ya está sentada  ante su ordenador para entrar en el foro de Gran Hermano ,en  Tuenti, etc. Poco después coge un autobús que se dirige al centro de la ciudad. GURU, Dolce&Gabanna, Benetton, Tommy Hilfigher, son algunas  tiendas donde (des)aprovecha muchas horas de su valioso tiempo con frecuencia. Objetivo: ¿calidad o superficialidad? Tras una tarde agotadora de compras, llega a casa. Aún no es demasiado tarde para ver la “educativa” serie Física o Química, una de sus series favoritas. Jóvenes de su edad que nunca aparecen leyendo, asistiendo al teatro, comentando la crisis o viendo algún que otro documental. Sólo observa peleas y actuaciones que les desligan, mediante la excusa de la rebeldía, de sus padres y desafían a sus profesores y a cualquier otra imagen de autoridad que no buscan controlarles, sino protegerles. ¡Y mañana es sábado! Toca lucir modelito e invertir parte del sueldo de papá y mamá en alcohol. No es tema baladí, al fin y al cabo ha empleado muchas horas de clase en pensar en ese invariable y sagrado sábado por la noche.

 

         ¿Dónde están los principios de esta chica? ¿Qué metas pretende alcanzar? Si  dicen que el futuro está en manos de la juventud, y ésta actúa así, ¿combatiremos el hambre en el mundo, se pondrá fin a la violencia y a las guerras o a caso detendremos el cambio climático, la pobreza o el SIDA?

 

         Deberíamos  reflexionar  y pensar si nuestros actos se realizan con el único fin  de divertirnos o si somos capaces de ir más allá. Invertir gran parte de nuestro tiempo de ocio en  cultura nos podrá ayudar a realizarnos como personas, así como intentar solucionar, de un modo u otro, los grandes problemas que se plantean en el mundo, aunque no lo creamos. Nuestro nivel cultural, y no nuestra experiencia en el ocio improductivo, nos ayudará a ser mejores personas. Nos ayudará a más felices.

 

 

        María Tudela Alcalde. Eladia Nuño García. 2º Bachillerato A